El poeta polaco Adam Zagajewski, Premio Princesa de Asturias de las Letras 2017

<h2>El escritor y poeta polaco Adam Zagajewski obtuvo hoy el Premio Princesa de Asturias de Letras al que optaban 38 candidaturas de 23 pa&iacute;ses, entre las que figuraban las del espa&ntilde;ol Javier Mar&iacute;as y el franc&eacute;s Michel Houellebecq.</h2> <p><br />Para el jurado, en la obra del polaco, el cuidado por la imagen l&iacute;rica, la vivencia &iacute;ntima del tiempo y el convencimiento de que, tras una obra art&iacute;stica alienta el fulgor, inspiran una de las experiencias po&eacute;ticas m&aacute;s emocionantes de la Europa heredera de Rilke, Milosz y Antonio Machado.<br /><br />Candidato al Nobel desde 2007, el poeta y ensayista se convirti&oacute; en el primer autor en lengua polaca que obtiene el Premio Princesa de Asturias de las Letras, en sus 37 ediciones.<br /><br />Su designaci&oacute;n&nbsp;fue propuesta por los escritores John Banville y Richard Ford, galardonados en 2014 y 2016, y por el Premio Pr&iacute;ncipe de Asturias de las Artes 2001, Krzysztof Penderecki, y respaldada por los investigadores Juan Ignacio Cirac y Roy Glauber (Nobel de F&iacute;sica 2005) as&iacute; como por Adam Michnik, redactor jefe de Gaceta Wyborcza, y por el Instituto Polaco de Cultura de Madrid.</p> <p>Graduado en Filosof&iacute;a y Psicolog&iacute;a por la Universidad Jagiellonica, en Cracovia, el autor galardonado est&aacute; adscrito a la llamada Generaci&oacute;n del 68 o de la Nueva Ola, formada por autores decididos a comprometerse pol&iacute;ticamente en sus obras, como Kornhauser, Kipska, Krynicki o Baranczak.<br /><br />Para este grupo Zagajewski cre&oacute; sus dos principales lemas: "Powiedz prawde" (Di la verdad) y "Mow wprost" (Habla claro) antes de exiliarse durante dos d&eacute;cadas para regresar en 2002 a Cracovia, donde reside y es coeditor de la revista literaria Zeszyty literackie, que se publica en Par&iacute;s.<br /><br /><em><strong>Zagajewski (Lw&oacute;w, 1945), disidente del r&eacute;gimen comunista que prohibi&oacute; su obra en Polonia, se exili&oacute; en 1982 durante dos d&eacute;cadas en Alemania, Francia y Estados Unidos y es autor de poemarios como "Ir a Lviv" (1985), "Tierra de fuego" (1994) y "Retorno" (2003) y de ensayos como "Solidaridad y soledad" (1968) y "En defensa del fervor" (2002).</strong></em><br /><br />Con el poemario Pl&oacute;tno (1990) evolucion&oacute; a una contemplaci&oacute;n po&eacute;tica alejada de la combatividad de sus primeras obras.<br /><br /><strong><em>"La poes&iacute;a est&aacute; en otra parte, m&aacute;s all&aacute; de las inmediatas luchas partidistas, e incluso m&aacute;s all&aacute; de la rebeli&oacute;n -aun la m&aacute;s justificada- contra la tiran&iacute;a", afirm&oacute; entonces.</em></strong><br /><br />Entre sus temas recurrentes est&aacute;n la noche, los sue&ntilde;os, el tiempo, la eternidad, el silencio y la muerte dentro de una poes&iacute;a que, a su juicio, debe conjugar iron&iacute;a y &eacute;xtasis y que obliga tambi&eacute;n al poeta a ser alguien consciente de la historia.<br /><br />El galard&oacute;n ser&aacute; entregado en octubre pr&oacute;ximo en una ceremonia que presidida por los reyes de Espa&ntilde;a.</p> <p>(EFE)</p>