Mié. 22 Jul. 2026

Rotar para no morir: la clave del campo

Martes, 21 de Julio de 2026

José María Morelos, Quintana Roo.- En el campo, repetir el mismo error cuesta caro. Por eso, en comunidades como Kankabchén, los productores han dejado de apostar por un solo cultivo para convertir la rotación en su mejor escudo. Hoy, la variedad no es solo una técnica, es la única garantía para mantener suelos sanos y cosechas constantes frente a las amenazas fitosanitarias

Para los campesinos de las zonas de producción intensiva en José María Morelos, la rotación de cultivos no es una novedad, sino una lección aprendida a base de pérdidas. Tras la amarga experiencia con el hongo Fusarium, ejidatarios de comunidades como Kankabchén han convertido la variación de siembras en su principal estrategia de supervivencia. 

Según Felipe Cauich, comisario ejidal de Kankabchén, la clave para mantener suelos sanos y productivos ha sido alternar hortalizas con granos básicos, esto, en alguna medida evita que las plagas se arraiguen.

Eso nos alerta para que no seamos constantes en el mismo área en producir un solo producto o una sola siembra, siempre hay esa variación, tratamos de combinar estas siembras entre la hortaliza, el maíz y así v amos produciendo todos los años.

Una técnica que ha ganado terreno es la producción simultánea: mientras los árboles de limón crecen, el suelo se aprovecha con cultivos de ciclo corto. En un lapso de tres a cinco años, la hortaliza cede el paso a la cosecha citrícola, garantizando que la tierra nunca deje de producir ni de recibir nutrientes distintos.