Jue. 22 Oct. 2026

DISCAPACIDAD ENFRENTA DESAFÍOS EN EL SISTEMA EDUCATIVO EN JOSÉ MARÍA MORELOS

Martes, 20 de Octubre de 2026

José María Morelos, Quintana Roo. - Jóvenes con discapacidad enfrentan reto educativo en JMM, egresan de secundaria con características especiales y no hay bachillerato que les permita continuar bajo las condiciones que lo requieren.

Hace poco más de 20 años, la llegada del Centro de Atención Múltiple representó para infantes con alguna discapacidad la posibilidad de integrarse a la educación.

Sin embargo, el reto más grande que se plantea en la actualidad es garantizar que, tras culminar su educación secundaria, tengan una oportunidad de continuar sus estudios; hasta ahora, esto es imposible.

Estamos egresando alumnos de nivel secundaria que, desafortunadamente, ya no existe otro nivel académico acá en nuestra cabecera, para que ellos puedan continuar sus estudios.

Carlos Solís, uno de los más comprometidos profesores de la institución, observó que, quizá en los telebachilleratos se pudiera dar espacio a los adolescentes que egresan de la secundaria del CAM, pero es un reto monumental para padres y maestros.

La discapacidad que presentan estos alumnos hace difícil la integración a las aulas de manera regular, ¿por qué?, porque significa que el docente tiene que hacer algunos ajustes, algunas adecuaciones a la currícula básica y esto, difícilmente se da en el medio superior.

Puntualizó que a estos niños que enfrentan alguna discapacidad, les ha tocado luchar contra la adversidad, vencer esa limitación y encarar una sociedad que las más de las veces no se abre a la inclusión.

Hay que darles la oportunidad a esos muchachos. Tienen unas ganas de salir adelante, tienen unas ganas de hacer las cosas al igual que lo hace cualquier otra persona y esperemos realmente que la sociedad les dé esta oportunidad.

A dos décadas de distancia, el Centro de Atención Múltiple ha demostrado que la capacidad de aprender no tiene límites, pero el modelo de educación actual sí los tiene. 

El reto no es solo abrir las puertas de las escuelas de nivel medio superior, sino adaptar las aulas y los programas de estudios para que el derecho a la educación deje de ser una asignatura pendiente para estos jóvenes.