<p style="text-align: justify;"><strong>Chetumal, Q.Roo.-</strong> La econom&iacute;a inestable amenaza la supervivencia de la lengua maya, pues obliga sobre todo a los j&oacute;venes a migrar a las ciudades en busca de mejores oportunidades; sin embargo, <strong>Delta Moo Arriaga</strong>, titular del Instituto para el <strong><u>Desarrollo de los Pueblos Mayas y Comunidades Ind&iacute;genas</u></strong> (<strong>Inmaya</strong>), asegura que han podido frenar este fen&oacute;meno que estaba poni&eacute;ndolo en &ldquo;<strong><u>peligro de extinci&oacute;n</u></strong>&rdquo;. &nbsp;</p> <p style="text-align: justify;">Coment&oacute; que, hasta hace una d&eacute;cada, este idioma se manten&iacute;a a punto de desaparecer porque se hab&iacute;a perdido la tradici&oacute;n de ense&ntilde;arlo a las nuevas generaciones.</p> <p style="text-align: justify;">Aunque la cifra no es precisa, los &uacute;ltimos c&aacute;lculos indican que, en <strong>Guatemala, Honduras, Belice</strong> y las entidades mexicanas de Campeche, Yucat&aacute;n y Quintana Roo hay casi un mill&oacute;n de mayahablantes, con cerca de<strong> 900 mil mexicanos</strong> distribuidos mayoritariamente en la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n.</p>