Contrastes en manifestación por Floyd frente a embajada de EU en México

<p style="text-align: justify;"><strong>Noticias Canal 10.-&nbsp;</strong>Son las siete de la noche, la cita es dentro de una hora, pero la polic&iacute;a de la Ciudad de M&eacute;xico ya trabaja en&nbsp;<strong>poner barricadas en torno a la embajada de Estados Unidos</strong>, localizada en Paseo de la Reforma, una de las avenidas m&aacute;s privilegiadas de la ciudad.</p> <p style="text-align: justify;">Aunque los armatostes de seguridad son de metal s&oacute;lido, los trabajadores descargan las mamparas y martillan sin demasiada prisa, aunque constantes: tal vez<strong>&nbsp;previenen una expresi&oacute;n violenta de repudio contra el asesinato de George Floyd</strong>, perpetrado por la polic&iacute;a de Minneapolis el 25 de mayo. Tal vez, pero no se apuran.</p> <p style="text-align: justify;">Los manifestantes comienzan a congregarse:<strong>&nbsp;la convocatoria pide vestir negro, portar velas y flores&nbsp;</strong>para alzar la consigna que ha sacudido a diversas ciudades de Estados Unidos desde el hecho represivo: Black lives matter.</p> <p style="text-align: justify;">No obstante,&nbsp;<strong>la mayor&iacute;a de los manifestantes son blancos</strong>, estadounidenses residentes en M&eacute;xico que van organiz&aacute;ndose mientras un artesano originario de Puebla les pide una moneda. Rechazan la invitaci&oacute;n y aceleran el paso.</p> <p style="text-align: justify;">M&aacute;s adelante, una fot&oacute;grafa rubia intenta captar a una pareja de manifestantes con pancartas y flores, pero toma paciencia: requiere que el empleado de limpieza del gobierno capitalino salga de su encuadre, el amarillo fluorescente de su uniforme de trabajo contrasta con las ropas negras de la manifestaci&oacute;n.</p> <p style="text-align: justify;">Encima de una de las bancas de concreto de Reforma,&nbsp;<strong>los convocantes improvisan un altar a Floyd&nbsp;</strong>con una ilustraci&oacute;n de la v&iacute;ctima y veladoras.</p> <blockquote> <p style="text-align: justify;"><strong>&quot;No puedo respirar&quot;</strong>, dice una pancarta adherida a la banca, una de las &uacute;ltimas frases que emiti&oacute; Floyd mientras un polic&iacute;a lo somet&iacute;a con la rodilla en su cuello.</p> </blockquote> <p style="text-align: justify;">Hay una manifestante que se acompa&ntilde;a de su perro. Un ciclista moreno, ajeno a la emotividad del momento, pasa timbrando su campana para exigir el paso, camar&oacute;grafos de equipo de calidad cinematogr&aacute;fica siguen los pasos de la protesta. Los congregados ocupan el carril sur del Paseo y obligan a la polic&iacute;a capitalina a desviar el tr&aacute;nsito.</p> <p style="text-align: justify;">Dos escritores neoyorquinos piden que la protesta tambi&eacute;n piense en las v&iacute;ctimas de las violencias en M&eacute;xico y no dudan: Donald Trump ha jodido las cosas, declaran en conversaci&oacute;n con Notimex.</p> <p style="text-align: justify;">Los manifestantes toman la palabra con meg&aacute;fono y las cosas mejoran, el discurso merece: se re&uacute;nen contra la opresi&oacute;n hist&oacute;rica, la violaci&oacute;n originaria, la colonialidad del poder, que define que el hombre blanco empresarial vale m&aacute;s que el ni&ntilde;o, el migrante, la mujer, el homosexual, la mujer trans, que define qui&eacute;n es inteligente y merece ser escuchado.</p> <p style="text-align: justify;">El racismo forma parte de la definici&oacute;n institucional de Estados Unidos, acusan, y&nbsp;<strong>casi 100 personas afroamericanas han sido asesinadas por la polic&iacute;a desde 2014.</strong></p> <p style="text-align: justify;">Uno de ellos interpela a los blancos: agradece la solidaridad, pero llama a concientizar el privilegio y a voltear a ver a las v&iacute;ctimas cercanas.</p> <p style="text-align: justify;"><strong>Protestan por los racismos m&aacute;s cotidianos y las violencias m&aacute;s estructurales</strong>, explican.</p> <p style="text-align: justify;">Las cosas concluyen con un acto simb&oacute;lico: desde el meg&aacute;fono piden a los asistentes posar la rodilla en el suelo durante casi 9 minutos, el tiempo que Floyd fue sometido, y guardar silencio.</p> <p style="text-align: justify;">Momento emotivo, respetuoso, en el que se lee en voz alta los nombres de las v&iacute;ctimas desde 2014.</p> <p style="text-align: justify;"><strong>Sin justicia no hay paz, gritan los manifestantes en ingl&eacute;s para romper el silencio.</strong></p> <p style="text-align: justify;">La protesta comienza a disolverse. Algunos cruzan la avenida y colocan sus pancartas en las vallas de seguridad de la embajada:<em><strong> &quot;Alto al racismo en EU y M&eacute;xico&quot;.</strong></em></p> <p style="text-align: justify;">Comienzan las risas, la charla informal. Dos ni&ntilde;os que a las nueve de la noche est&aacute;n trabajando acompa&ntilde;ados de una adulta que empuja un carrito con dulces, galletas, gomitas para vender algo, gritan<strong><em>: &quot;Cigarros, cigarros&quot;</em></strong>, se distraen del preg&oacute;n y juegan con su perrito.</p> <p style="text-align: justify;"><u>Fuente: Exc&eacute;lsior.</u></p>