Dom. 8 Nov. 2026

No hay cuidado ecológico en José María Morelos

Sábado, 7 de Noviembre de 2026

José María Morelos, Quintana Roo.- Encender el televisor, activar el aire acondicionado o cambiar la música son acciones que ahora se consiguen solo moviendo un dedo en el control remoto. De lo que nadie habla, es del costo de esta comodidad inalámbrica que parecería un sueño cotidiano, pero esconde una pesadilla ecológica: el uso indiscriminado y el desecho inconsciente de millones de baterías.

Sin una cultura de disposición final, el destino de estas celdas químicas es el basurero municipal. Ahí, al mezclarse con los jugos de la basura común, los lixiviados desatan un cóctel tóxico que se filtra directamente hacia el subsuelo, amenazando la pureza de los mantos freáticos de la región.

Para frenar esta contaminación silenciosa, en José María Morelos se ha dado un primer paso con la apertura de un centro de acopio temporal exclusivo para residuos tecnológicos, abriendo un contenedor específico para mitigar el impacto de cada tipo de pila.

El reto ahora es romper la barrera de la invisibilidad. Las autoridades locales reconocen que urge una campaña agresiva de difusión; porque de nada sirve tener un refugio para estos venenos químicos, si la ciudadanía no despierta a la conciencia ecológica y sigue arrojando veneno a la bolsa de la basura común.