Lun. 20 Jul. 2026

REAJUSTE INMOBILIARIO MARCA EL MERCADO DE TULUM

Viernes, 5 de Junio de 2026

Tulum, Quintana Roo.- El mercado inmobiliario de Tulum atraviesa una etapa de reajuste tras varios años de crecimiento acelerado impulsado por la demanda posterior a la pandemia, situación que ha provocado una disminución en las ventas de propiedades y un cambio en las estrategias de comercialización, señaló Alberto Lama, asesor inmobiliario especializado en bienes raíces en la Riviera Maya.

De acuerdo con el entrevistado, después del auge registrado durante y después del periodo de COVID-19, se desarrolló una gran cantidad de proyectos inmobiliarios, muchos de los cuales fueron entregados, mientras que otros quedaron inconclusos. Explicó que la construcción masiva de estudios y unidades de dimensiones reducidas generó una sobreoferta en el mercado, factor que actualmente influye en la disminución de la demanda de inmuebles en el destino turístico.

“Estamos pasando por un momento de reajuste”, afirmó Alberto Lama, quien indicó que además de la sobreoferta, otros factores como la presencia de sargazo, las temporadas de baja afluencia turística y diversos retos de infraestructura han incidido en el comportamiento del sector inmobiliario en los últimos meses.

El especialista consideró que, ante este escenario, los asesores inmobiliarios deben modificar el enfoque con el que promueven las propiedades. Señaló que durante años se priorizó la promesa de altos retornos de inversión a través de rentas vacacionales; sin embargo, reconoció que los resultados no siempre han sido los esperados debido a las condiciones actuales del mercado. Por ello, recomendó presentar las propiedades como una segunda residencia o un espacio para vivir y disfrutar del destino, más que como una inversión enfocada exclusivamente en la generación de ganancias.

Pese a la desaceleración que enfrenta el sector, Lama expresó confianza en la recuperación de Tulum durante los próximos años. Destacó que el municipio ha evolucionado y actualmente atrae a un mayor número de familias que buscan establecerse de manera permanente, lo que ha incrementado el interés por viviendas más amplias y entornos residenciales. Consideró que esta transformación fortalece el potencial del destino como un lugar para construir un proyecto de vida, más allá del turismo de corta estancia.