Mié. 25 Feb. 2026

Tulum: señales de cohesión en tiempos de presión

Miércoles, 25 de Febrero de 2026

Noticias Canal 10.- En Tulum el café no se toma… se opera. Y cuando el presidente municipal, Diego Castañón Trejo, se deja ver con su antecesor Víctor Mas Tah, no es sobremesa nostálgica: es cirugía política sin anestesia mediática.

Porque mientras algunos andan contando baches y otros contando aspiraciones, el alcalde entendió algo elemental: el poder que no se ordena, se desordena solo.

Tulum crece como si no hubiera mañana. Desarrollo voraz, servicios tensos y operadores que ya se sienten candidatos en precampaña permanente. En ese caldo de cultivo, cualquier grieta se convierte en autopista para la intriga.

¿Unidad? Sí.

¿Diálogo? También.

¿Mensaje interno? Mucho más profundo.

Castañón no fue a pedir permiso. Fue a marcar territorio con guante blanco. A recordar que la gobernabilidad no se hereda, se administra. Y que la experiencia política no estorba cuando se sabe usar como dique y no como sombra.

Aquí la lectura es fina, casi quirúrgica:

Mientras algunos apuestan al desgaste silencioso, Diego apuesta al blindaje estratégico.

Mientras otros filtran rumores, él filtra estabilidad.

Mientras los acelerados calientan motores, él enfría el tablero.

Porque seamos claros: cuando un alcalde habla de “retomar el rumbo”, no está confesando debilidad. Está enviando advertencia elegante: el timón tiene manos, y las manos saben lo que hacen.

En tiempos donde los rumores vuelan más rápido que los comunicados, mostrar cercanía institucional envía tranquilidad a los que miden estabilidad con lupa financiera y política.

Y es que el ciudadano no vive de gestos, vive de resultados. Y ahí estará la prueba de fuego: servicios que funcionen, orden urbano real y autoridad que no titubee.

Pero políticamente, el movimiento fue limpio y preciso.

En esta selva costera de Quintana Roo, el que no consolida alianzas se convierte en presa.

El que no controla la narrativa termina explicado por otros.

Y el que no entiende el momento… lo sobrepasa el momento.

Diego entendió el momento.

Según lo compartido por el alcalde, fue una charla de intercambio de puntos de vista, amor por Tulum y coincidencias por el bien de la gente.

Sin embargo, quien crea que este encuentro fue simple cortesía política está leyendo el ajedrez como si fuera damas chinas.

Y como diria este gato escribidor: cuando el café viene cargado, no es para desvelarse… es para mantener despiertos a los que soñaban con desorden.



ElGatoMaya