<p><span style="font-family: 'Droid Sans', Oswald, 'Helvetica Neue', Helvetica, Helvetica, Arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: justify;">Los votos comprados en el <em><strong>Estado de M&eacute;xico y Coahuila no alcanzan para otorgarles legitimidad, menos gobernabilidad, mucho menos estabilidad.</strong></em> Sus per&iacute;odos apuntan a ser los m&aacute;s aciagos de la historia contempor&aacute;nea. El escenario c&iacute;vico no es propenso para empezar de cero, previo borr&oacute;n y cuenta nueva. Esos tiempos se acabaron en el Estado de M&eacute;xico, Coahuila y el pa&iacute;s. Los supuestos triunfos contra la voluntad popular, logrados a base de mendacidades, trampas a la ley, escamoteo de las voluntades, compra de votos a mansalva, logrados con la impunidad que les brindan las fuerzas armadas. <em><strong>&iquest;Festejan? Un sue&ntilde;o guajiro.</strong></em></span></p> <p><br style="box-sizing: border-box; font-family: 'Droid Sans', Oswald, 'Helvetica Neue', Helvetica, Helvetica, Arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: justify;" /><span style="font-family: 'Droid Sans', Oswald, 'Helvetica Neue', Helvetica, Helvetica, Arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: justify;">Los tribunales electorales, los institutos de lo mismo, el Poder Judicial en su conjunto, con las decisiones esquizofr&eacute;nicas que les caracterizan, han demostrado palpablemente, ante propios y extra&ntilde;os, que M&eacute;xico ya no es un pa&iacute;s de mayor&iacute;as, sino un mosaico de minor&iacute;as privilegiadas, una oligarqu&iacute;a sin fundamento posible. Un pa&iacute;s sin punto de encuentro, sin alternativas ciudadanas, donde el respeto a la ley se ha cambiado por el se&ntilde;or&iacute;o del dinero, por las influencias de las dinast&iacute;as her&aacute;ldicas, por el imperio del m&aacute;s fuerte, del mejor armado, del postor que aporte m&aacute;s al bolsillo de quienes deciden. El rumbo, el ritmo y el destino est&aacute;n asilados en la casa de la locura.</span><br style="box-sizing: border-box; font-family: 'Droid Sans', Oswald, 'Helvetica Neue', Helvetica, Helvetica, Arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: justify;" /><span style="font-family: 'Droid Sans', Oswald, 'Helvetica Neue', Helvetica, Helvetica, Arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: justify;">El pa&iacute;s donde mandatarios y delincuentes pelean, compiten no para anularse, sino para privilegiarse. Para hacer saber, fuera de toda duda, a los patrones gabachos del narcotr&aacute;fico qui&eacute;n es el m&aacute;s adelantado en obsequiar sus peticiones, qui&eacute;n es el que mejor merece sus confianzas y sus reconocimientos. El pueblo debe esperar.</span></p> <p><br style="box-sizing: border-box; font-family: 'Droid Sans', Oswald, 'Helvetica Neue', Helvetica, Helvetica, Arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: justify;" /><span style="font-family: 'Droid Sans', Oswald, 'Helvetica Neue', Helvetica, Helvetica, Arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: justify;">La credibilidad de todas<em><strong> las instituciones del Estado ha sido apu&ntilde;alada</strong></em>. La puntilla, que todos observamos desde el tendido fue la artera decisi&oacute;n del gobierno federal de pactar con absoluta inmunidad con los diversos carteles de la delincuencia organizada, para no quedar al margen de los moches que resultaron de la merca de la amapola negra.</span><br style="box-sizing: border-box; font-family: 'Droid Sans', Oswald, 'Helvetica Neue', Helvetica, Helvetica, Arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: justify;" /><span style="font-family: 'Droid Sans', Oswald, 'Helvetica Neue', Helvetica, Helvetica, Arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: justify;">Un pa&iacute;s gobernado por una c&uacute;pula criminal donde se pactan los beneficios en funci&oacute;n de la capacidad de fuego, de extorsi&oacute;n, soborno y chantaje entre los investidos y los grupos delincuenciales, que campean a lo largo y ancho del sufrido territorio nacional. <em><strong>El pa&iacute;s de nunca jam&aacute;s.</strong></em></span></p>