Mié. 4 Nov. 2026

Sabiduría agrícola aún se puede rescatar en José María Morelos

Martes, 3 de Noviembre de 2026

José María Morelos, Quintana Roo. - La sabiduría de nuestros ancestros regresa al campo. En la Península de Yucatán, productores locales demuestran que el rescate de la milpa maya no es solo una tradición, sino la clave para garantizar el alimento de las familias.

El rescate de la milpa maya toma fuerza en la península de Yucatán. Cada vez es más común escuchar de productores que regresan a las técnicas ancestrales; esas que parecían diluirse con el paso del tiempo.

Desde Bolonchén, Campeche, Ricardo viajó a José María Morelos. Su misión: compartir el secreto de la milpa tradicional, cuya regla de oro es la diversidad.

En la milpa se siembra lo que son los maíces criollos que siembran lo que es el frijol, se siembra la calabaza; todo eso alimenta la tierra, por eso la milpa es el principio indispensable para la seguridad alimentaria de nuestros pueblos.

Como guardián de las semillas originarias, Ricardo trajo consigo la riqueza que brota de su propia tierra.

Este maíz es maíz criollo, Sak Tux; acá traemos el maíz morado, el maíz rojo, que es Chak Chok, el maíz amarillo, que es el Mejan Naal, y la semilla de calabaza, que era la “pepita menuda”, que es la calabaza criolla.

La ciencia respalda este saber: expertos en agronomía confirman que el éxito de la milpa maya radica en la combinación de cultivos. Al sembrar maíz junto a leguminosas y calabaza, la tierra se nutre a sí misma de forma natural.

Hoy, la búsqueda de la soberanía alimentaria obliga a mirar al pasado. Una mirada para confirmar que los antiguos mayas ya poseían un conocimiento extraordinario sobre el cuidado del suelo y el equilibrio de la vida.