Lun. 5 Oct. 2026

Mototaxis hechizos se niegan a desaparecer en José María Morelos

Lunes, 5 de Octubre de 2026

José María Morelos, Quintana Roo.- En José María Morelos, los mototaxis "hechizos", esas unidades artesanales ensambladas en talleres de herrería, se resisten a desaparecer. Lejos de ser un simple transporte, los operadores defienden su permanencia por su gran capacidad de carga para el campo, por ser una fuente de autoempleo en tiempos difíciles y, sobre todo, por su accesibilidad para trasladar a personas con discapacidad 

En José María Morelos, la población y los transportistas no están listos para dejar ir a los mototaxis "hechizos", nombre con el que se conoce a las unidades ensambladas en los talleres locales de herrería. Edilberto Dzib, líder de la cooperativa "Zapata Vive", observó que la propia diversidad en la demanda del pasaje hace necesaria la permanencia de estos vehículos tradicionales.

La demanda que tenemos en José María Morelos, como bien lo dicen, en cuestión de llevar leña, en cuestión a llevar materiales, herramientas, todo accesorio, que los motocarros la verdad no tienen esa capacidad de llevarlo, no puede llevar una lámina sobre un motocarro.

Aunado a la carga, en las épocas de escasez de pasaje, un porcentaje considerable de los propietarios se desempeña como campesinos u obreros, por lo que su triciclo motorizado se convierte en su principal medio de transporte hacia las parcelas o los frentes de trabajo.

Recuerden que en el medio donde estamos no hay suficiente empleo y uno tiene que rascarle de donde pueda, tenemos quetrabajar de albañil, tenemos que trabajar de vender leña, tenemos que trabajar en el campo.

Pero el argumento va más allá de la carga y el empleo; los transportistas señalan que estas unidades artesanales resultan mucho más amplias y cómodas para personas con discapacidad que se movilizan en sillas de ruedas o andaderas.

Tenemos un muchacho que nosotros nos encargamos de moverlo, que está en silla de ruedas, ese muchacho nos habla, es un cliente fijo y es un cliente dijo al que siempre le ayudamos, su costo de él, siempre le hemos respetado sumargen que es de cinco pesos, a él cinco pesos se le cobra.

Debido a estos factores sociales, sumado al alto costo económico que implica adquirir un motocarro de fábrica, los operadores no vislumbran a corto o mediano plazo el fin de estas unidades, las cuales, recuerdan, fueron auténticas pioneras del servicio de mototaxi en todo el estado.