Lun. 2 Nov. 2026

Apicultores de José María Morelos enfrentan una crisis sin fin

Lunes, 2 de Noviembre de 2026

José María Morelos, Quintana Roo. - Producen una miel con calidad de exportación, pero en el mercado local los acopiadores pagan precios ínfimos. Esta cruda realidad obliga a los apicultores de la zona maya a salir a las calles a defender su sustento, vendiendo de casa en casa, enfrentándose además a los hábitos de consumo de la población que prefiere el azúcar porque olvidó las bondades de la miel.

La temporada de cosecha de miel en la región está llegando a su fin. Aunque los productores lograron rescatar parte de la producción de las diferentes floraciones locales, el verdadero reto para los apicultores no está en el campo, sino en el mercado.

Los centros de acopio pagan el kilogramo de este dulce producto a precios que apenas permiten recuperar la inversión. Ante esta realidad, productores como don Miguel Sánchez prefieren promover la venta directa al público para obtener utilidades de esta actividad tan ardua y, en ocasiones, de tan alto riesgo.

Nosotros, al menos que tenemos un poquito de producción, nos sale mejor venderla a nosotros a que llevarla al… Pagan de 25 a 30 pesos el kilo en la acopiadora. Entonces es lógico que nosotros demos un litro en 100, pues ya hay ganancia, ¿verdad?

Salir a vender de casa en casa no es un capricho o ambición de los productores; es una resistencia tácita a obsequiar a los intermediarios el fruto de su trabajo.

En los centros de acopio lo compran muy abajo el precio... y claro, ellos la dan… Cuando la vienen a buscar por grandes cantidades, ellos dan un precio especial, lo triplican el precio.

A pesar de que el trato directo con el consumidor final mejora el margen de ganancia, los apicultores se enfrentan a otro obstáculo: las bajas ventas locales debido a las preferencias de consumo de la población.

Con una mayor conciencia sobre los beneficios de la miel sobre la salud, el oro líquido de nuestras comunidades podría dejar de ser un negocio de intermediarios y convertirse en el sustento digno de las familias de productores locales.