Lun. 12 Oct. 2026

PELIGROS DIGITALES PARA MENORES EN JOSÉ MARÍA MORELOS

Lunes, 12 de Octubre de 2026

José María Morelos, Quintana Roo. - El uso de redes sociales sin supervisión pasó de ser una preocupación a una amenaza real en José María Morelos. Tras el reciente caso de dos menores morelenses localizadas en Felipe Carrillo Puerto tras ser enganchadas por Facebook, especialistas encienden las alarmas y llaman a los padres a romper el silencio y la distancia emocional en el hogar.

La tecnología y las redes sociales sin supervisión dejaron de ser un entretenimiento para convertirse en un riesgo latente. En semanas recientes, el foco rojo se encendió en José María Morelos tras el caso de dos niñas que fueron localizadas en Felipe Carrillo Puerto; las menores fueron desplazadas bajo engaños a través de la plataforma Facebook.

Este hecho evidencia una realidad nacional cada vez más frecuente. Ante esto, la psicóloga Alejandra Angulo López recomienda de manera imperativa canalizar el tiempo de los jóvenes en actividades que estimulen su desarrollo real y no digital.

Y que mantenerlo ocupado quiere decir que el niño pueda desarrollarse hábilmente, psicológicamente, emocionalmente, que pueda participar con la sociedad, con sus compañeros, que el niño, la niña, el adolescente pueda sentirse en confianza y que pueda desarrollar más habilidades.

Sin embargo, la raíz del problema suele estar en el entorno más cercano. La especialista remarcó que un número importante de padres de familia arrastra dificultades para expresar afecto, manteniendo una comunicación frágil en el hogar. Este vacío emocional es el que aprovechan los delincuentes en redes sociales o juegos en línea para suplantar la figura de confianza.

Hay gente con malas intenciones que se une a esos juegos con los niños y ahí va generando esta parte de la empatía y la confianza con ellos, que en casa no hay, y se va ganando, ahora sí, el cariño o el afecto de este niño, para pues, ahora actuar de manera inapropiada, no, o hacer mal.

Para frenar este avance, la recomendación es tejer una red de confianza sólida en torno a los menores, involucrando a tíos o abuelos, para que los niños tengan la libertad de alertar sobre interacciones extrañas sin temor a ser juzgados.

Proteger a la niñez también significa acompañarla emocionalmente y educarla en un mundo digital. De que el niño no es culpable, de que el niño es inocente, de que el niño ahora sí que viene siendo engañado por personas adultas.

El llamado final es a dejar atrás crianzas anacrónicas y entender que la comunicación afectiva es la primera y más fuerte barrera de contención contra los peligros de la red.