We can't find the internet
Attempting to reconnect
Something went wrong!
Hang in there while we get back on track
Sin improvisar: Marina entrena para enfrentar desastres
Cancún, Quintana Roo.- Cuando un huracán impacta Quintana Roo, las lluvias pueden provocar inundaciones y convertir las calles en zonas de riesgo en cuestión de minutos. Ante estos escenarios, la respuesta requiere preparación, coordinación y capacidad operativa.
La Secretaría de Marina, a través de la Armada de México, cuenta con las Brigadas de Respuesta de Emergencias (BRE), grupos especializados que se mantienen preparados para actuar antes, durante y después de una emergencia.
En la Quinta Región Naval, una brigada está integrada por aproximadamente 100 elementos, quienes pueden organizarse en células de siete integrantes. Cada elemento recibe capacitación permanente, tanto teórica como práctica, en labores de rescate, atención y traslado de personas afectadas.
Durante la fase de prevención, los elementos analizan posibles amenazas, realizan pruebas de comunicación, identifican albergues y zonas de alto riesgo, además de coordinarse con Protección Civil y otras autoridades.
Cuando una amenaza es confirmada, la BRE establece una estrategia de respuesta y despliega los recursos necesarios. Si la emergencia supera las capacidades locales, el operativo puede ampliarse con mayor personal y equipo.
Cada elemento conoce su función dentro de la célula y trabaja bajo una coordinación constante para utilizar de manera segura y eficiente los recursos disponibles.
Para evaluar esta capacidad de respuesta, personal de la Quinta Región Naval realiza ejercicios que simulan el impacto de un huracán y sus posibles consecuencias, como daños en viviendas e infraestructura, lluvias intensas, desbordamiento de cuerpos de agua y personas atrapadas que requieren auxilio.
Tras controlar la emergencia, inicia la fase de recuperación, en la que la Marina participa en labores de limpieza, rehabilitación, liberación de vías de comunicación y distribución de insumos a la población afectada.
Finalmente, se realiza la desmovilización de los equipos y la evaluación del operativo. Las llamadas “lecciones aprendidas” permiten identificar áreas de oportunidad, mejorar procedimientos y fortalecer la capacidad de respuesta ante futuras contingencias.
Frente a un huracán o una inundación, los minutos pueden marcar la diferencia. Por ello, la preparación y capacitación permanente son fundamentales para responder de manera oportuna ante cualquier emergencia.